Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2007.

ELEGIDOS Y OLVIDADOS

20071014100917-alobonzo.jpg
Es curioso cómo ha aumentado en los últimos tiempos el poder de un ciudadano. Debe ser un síntoma de la gran madurez democrática que ha alcanzado nuestra sociedad. Un joven que puede tener un contrato extremadamente temporal, más o menos formación, con un sueldo que le hace soñar con ser mileurista, tiene ahora la capacidad de poner a todo un país patas arriba. Basta con que tenga una fotografía en una mano y un mechero en la otra, para que aplique los mecanismos que llevan a cabo la combustión delante de un medio de comunicación y desencadene una crisis política de dimensiones imprevisibles.
Un presidente de una comunidad autónoma anuncia su intención de llevar a cabo un referéndum acerca de la soberanía de su territorio. Legalmente no puede ser vinculante pero quizás debería tener derecho a hacerlo, entre otras cosas porque se trata de una consulta que no tendría consecuencias mientras no cambien artículos de nuestra Constitución que parecen inamovibles. Pero esa simple declaración, que podía ser una noticia más entre montones de ellas, se convierte en una catapulta que puede desestabilizar nuestra convivencia.
Un joven futbolista sufre un ataque cardiaco o un infarto cerebral en un terreno de juego donde se enfrentan dos equipos de primera división. Cae al suelo y después de sufrir una pequeña recuperación es trasladado a un hospital donde es ingresado en estado de extrema gravedad. A los pocos días desembocará en su muerte. En el transcurso de su agonía y de su entierro el país se muestra totalmente conmocionado; los telediarios abren con conexiones en directo con el hospital o el tanatorio y miles de personas acuden a rendirle honores. El impacto mediático se desborda.
Un hombre se acerca a la Subdelegación del Gobierno de Castellón. En una mano lleva un mechero y en la otra una pequeña garrafa. Se rocía el cuerpo de gasolina y se prende fuego a sí mismo para protestar por la imposibilidad de darle a su familia una vida más o menos digna. Las imágenes de su cuerpo ardiendo dan la vuelta al mundo. Quince días después muere solo en el hospital donde había ingresado. No era una fotografía, era un hombre. Pero a nadie le interesa narrar la desesperación que debe padecer un padre de familia para llegar a ese extremo y causarse un sufrimiento de tal dimensión. Su muerte no escandaliza, no impacta, se diluye en el arroyo de la actualidad.
Dos días después de la muerte del futbolista, un obrero que trabajaba en una obra del AVE a Barcelona murió aplastado por una bobina de cable de tres toneladas de peso. Se trataba del décimo primer muerto en un accidente laboral de la obra del AVE a Cataluña. Fueron once hombres que no tuvieron unidades móviles para contar su tragedia, ni ríos de tinta que relataran lo sucedido.
Muchos empresarios, sin referéndum previo, se independizan de la legislación vigente en cuestión de riesgos laborales; pero eso no escandaliza a la clase política, aunque cause cientos de muertos anuales en nuestro país.
                                                                                             
El dolor en el entorno de todos los que han padecido esas tragedias es igual de intenso y desgarrador. Pero el diferente impacto que han tenido es simplemente indignante.

08/10/2007 00:42 Autor: emiliosilva. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

MEJOR CON MEMORIA

20071014100133-francoadios.jpg
La Ley de Memoria Histórica que llevaba tres años recorriendo el limbo parlamentario parece que verá la luz antes de que termine esta legislatura. Siete partido políticos están dispuestos a aportar los genes de su paternidad, para que por primera vez el Estado ofrezca reconocimiento a los miles de hombres y mujeres para los que la destrucción democrática del general Franco supuso una trag edi a.
Ya era hora de que se abriera en condiciones un debate acerca del pasado reciente. Los países de nuestro entorno europeo hace años que se preocupan por ana lizar sus orígenes recientes. Es la mejor forma de conocer la identidad que tenemos y saber cómo y hacia dónde podemos ir.
En estos años de recuperada democracia, tras la muerte de Franco, miles de personas que padecieron la dictadura han muerto sin ningún reconocimiento de las instituciones. En cualquier país que valore su democracia los hombres y mujeres que lucharon por recuperar la libertad.
El Partido Popular se ha opuesto frontalmente a la ley. Los argumentos de la derecha mayoritaria son una demostración del uso político de la doble moral. Rajoy, Acebes y Zaplana dicen que la sociedad española hace tiempo que decidió mirar hacia el futuro. Lo dicen los miembros de un partido que cuando formaron parte del gobierno de Aznar financiaron a la Fundación Francisco Franco con dinero público y asistieron en el Vaticano a numerosas canonizaciones de mártires católicos de la guerra civil, demostrando que hay un pasado que sí les parece bueno mirar.
Los argumentos que repiten son muletillas. “La ley de memoria histórica divide a los españoles”. Es una frase efectiva si uno no piensa en lo que significa y se deja llevar por la permanente amenaza de que nos dividamos. Pero resulta que los españoles estamos permanentemente divididos porque no formamos parte de una masa uniforme. Estamos divididos entre ricos y pobres, en gente más y menos educada, en gente que vive en el campo y que vive en la ciudad.
También acostumbran a decir que el Gobierno ha dividido al Congreso de los Diputados promoviendo esta ley. Pero resulta que somos los españoles los que dividimos con nuestros votos el Parlamento. En concreto, tras las últimas elecciones de marzo de 2004, los electores de todo el Estado decidimos que los 350 diputados electos se dividieran en nueve grupos.
Son formas de desviar la atención y no hablar sobre la responsabilidad que tiene el Estado para reparar a los miles de hombres y mujeres que padecieron la represión; para eliminar los cientos de calles y monumentos d edi cados a militares y civiles que secuestraron la democracia de este país durante cuarenta años; para buscar a los miles de desaparecidos que todavía permanecen en fosas comunes; para enseñar en los colegios una historia que millones de ciudadanos desconocen y para construir una sociedad que cuando se refiera a los demócratas, hable de los hombres y mujeres que no soportaban una vida sin libertad y se jugaron la suya para que todos la tuviéramos.

Publicado el 10 de octubre de 2007
14/10/2007 10:01 Autor: emiliosilva. Enlace permanente. Hay 1 comentario.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]