16/05/2008
EL ÚLTIMO CAÍDO POR ESPAÑA
Hay hombres que son irrepetibles y eso, en algunos casos, es una suerte. Quiero dedicar esta columna a uno de ellos; un caído por Dios y por España en la defensa de la esencia de la derecha española, para que Rajoy no la convierta en una adulteración. Un político que supo darlo todo por su partido y que para obtener una mayoría absoluta en unas elecciones fue capaz de mentir sobre los cuerpos de 191 asesinados en un terrible atentado. Supo perder los papeles para ganar las papeletas.
Un ser humano capaz de hacer el sacrificio de desprenderse de su honestidad, de su responsabilidad, de su sinceridad por el noble objetivo de engañar al electorado y buscar para España un nuevo amanecer.
Quiero despedirle de la política dándole la oportunidad de que se le recuerde por esta frase con la que tanto servicio hizo a la causa de España. “Desgraciadamente, en esta ocasión ETA ha conseguido su objetivo. El Gobierno no tiene ninguna duda. Es absolutamente intolerable cualquier tipo de intoxicación que vaya dirigida a desviar el objetivo y los responsables de esta tragedia". Sepan ustedes que la dijo el 11 de marzo de 2004, encubriendo a los verdaderos culpables del atentado. Pero lo hizo como Franco, por el bien de España. Adiós Ángel. Adiós Acebes.
Publicado el 14 de mayo de 2008
POLÍTICOS EN EL OLIMPO
Durante muchos años he trabajado haciendo reportajes en desayunos políticos en los que un ponente hacía un discurso rodeado de"celebridades". A ellos acudían numerosas personalidades más o menos activas. En ese tiempo he visto varias veces al recién fallecido ex presidente Leopoldo Calvo Sotelo. Normalmente entraba o salía sin que nadie le hiciera apenas caso. Ningún periodista se le acercaba para pedirle opinión acerca de la actualidad política. Ni siquiera alguno de los periodistas que estos días han aparecido en diferentes medios de comunicación alabándolo. Era como una sombra que no conseguía asomar a la luz.
Pero ahora resulta que los que duisfrutamos de la democracia en España le debemos todo lo que somos. No podemos entendernos sin la figura de Calvo Sotelo, que por lo visto ha sido otro personaje indispensable para nuestra vida.
Tengo la sensación de que cuando los políticvos comienzan a loar de esa forma a un compañero están haciendo un ejercicio de corporativismo exagerado. Es como si en el fondo se estuvieran enterrando a sí mismos. Cualquier representante que haya rozado el santo grial de la Transición ha quedado señalado para formar parte del Olimpo político. La exageración en las alabanzas dice mucho de la fragilidad que tiene la imagen de un proceso político que tuvo algunas luces y muchas sombras. No quiero ni pensar en las cosas que tendremos que oír el día que Fraga nos dee; que si era liberal, que si era ministro de la dictadura pero aperturista, que si es uno de los padres de nuestra democracia. Ver para creer.
Publicado el 7 de mayo de 2008
ADIÓS SIN EL CORAZÓN
Lo que más tristeza me produce del abandono de la política de Eduardo Zaplana es no haber tenido una botella de cava en la nevera para brindar al llegar a casa. El Congreso de los Diputados es hoy un lugar mucho mejor que ayer, por un hecho tan simple como que se haya ido del Parlamento un sujeto que hace ya años que debería haberse ausentado de él.
El político que puso de moda los rayos UVA, deja su carrera para entrar al servicio de la empresa privada, que es en verdad para quien siempre ha trabajado. Me gustaría saber qué han visto aquellos que le han ofrecido un trabajo de gran responsabilidad a un hombre que se ha caracterizado por el uso de la mentira de justificación masiva y la capacidad de utilizar la marrullería política para servir a intereses muy determinados.
Lo que no parece que vayan a ver mis ojos es a Zaplana sentado en un banquillo como acusado. Lo que hizo como portavoz del Gobierno, durante las horas y los días posteriores a los atentados del 11 M , debería hacerle merecedor de una hermosa condena. Pero si algo caracteriza a nuestra sociedad es su capacidad de otorgar la impunidad a quien no se la merece y una sospechosa incapacidad de construir justicia. Muchos siglos dependiendo de la justicia divina nos han hecho abandonar la terrena.
Publicado el 30 de abril de 2008
ADIÓS SIN EL CORAZÓN
Lo que más tristeza me produce del abandono de la política de Eduardo Zaplana es no haber tenido una botella de cava en la nevera para brindar al llegar a casa. El Congreso de los Diputados es hoy un lugar mucho mejor que ayer, por un hecho tan simple como que se haya ido del Parlamento un sujeto que hace ya años que debería haberse ausentado de él.
El político que puso de moda los rayos UVA, deja su carrera para entrar al servicio de la empresa privada, que es en verdad para quien siempre ha trabajado. Me gustaría saber qué han visto aquellos que le han ofrecido un trabajo de gran responsabilidad a un hombre que se ha caracterizado por el uso de la mentira de justificación masiva y la capacidad de utilizar la marrullería política para servir a intereses muy determinados.
Lo que no parece que vayan a ver mis ojos es a Zaplana sentado en un banquillo como acusado. Lo que hizo como portavoz del Gobierno, durante las horas y los días posteriores a los atentados del 11 M , debería hacerle merecedor de una hermosa condena. Pero si algo caracteriza a nuestra sociedad es su capacidad de otorgar la impunidad a quien no se la merece y una sospechosa incapacidad de construir justicia. Muchos siglos dependiendo de la justicia divina nos han hecho abandonar la terrena.
Publicado el 30 de abril de 2008
ADIÓS SIN EL CORAZÓN
Lo que más tristeza me produce del abandono de la política de Eduardo Zaplana es no haber tenido una botella de cava en la nevera para brindar al llegar a casa. El Congreso de los Diputados es hoy un lugar mucho mejor que ayer, por un hecho tan simple como que se haya ido del Parlamento un sujeto que hace ya años que debería haberse ausentado de él.
El político que puso de moda los rayos UVA, deja su carrera para entrar al servicio de la empresa privada, que es en verdad para quien siempre ha trabajado. Me gustaría saber qué han visto aquellos que le han ofrecido un trabajo de gran responsabilidad a un hombre que se ha caracterizado por el uso de la mentira de justificación masiva y la capacidad de utilizar la marrullería política para servir a intereses muy determinados.
Lo que no parece que vayan a ver mis ojos es a Zaplana sentado en un banquillo como acusado. Lo que hizo como portavoz del Gobierno, durante las horas y los días posteriores a los atentados del 11 M , debería hacerle merecedor de una hermosa condena. Pero si algo caracteriza a nuestra sociedad es su capacidad de otorgar la impunidad a quien no se la merece y una sospechosa incapacidad de construir justicia. Muchos siglos dependiendo de la justicia divina nos han hecho abandonar la terrena.
Publicado el 30 de abril de 2008
ADIÓS SIN EL CORAZÓN
Lo que más tristeza me produce del abandono de la política de Eduardo Zaplana es no haber tenido una botella de cava en la nevera para brindar al llegar a casa. El Congreso de los Diputados es hoy un lugar mucho mejor que ayer, por un hecho tan simple como que se haya ido del Parlamento un sujeto que hace ya años que debería haberse ausentado de él.
El político que puso de moda los rayos UVA, deja su carrera para entrar al servicio de la empresa privada, que es en verdad para quien siempre ha trabajado. Me gustaría saber qué han visto aquellos que le han ofrecido un trabajo de gran responsabilidad a un hombre que se ha caracterizado por el uso de la mentira de justificación masiva y la capacidad de utilizar la marrullería política para servir a intereses muy determinados.
Lo que no parece que vayan a ver mis ojos es a Zaplana sentado en un banquillo como acusado. Lo que hizo como portavoz del Gobierno, durante las horas y los días posteriores a los atentados del 11 M , debería hacerle merecedor de una hermosa condena. Pero si algo caracteriza a nuestra sociedad es su capacidad de otorgar la impunidad a quien no se la merece y una sospechosa incapacidad de construir justicia. Muchos siglos dependiendo de la justicia divina nos han hecho abandonar la terrena.
Publicado el 30 de abril de 2008
ADIÓS SIN EL CORAZÓN
Lo que más tristeza me produce del abandono de la política de Eduardo Zaplana es no haber tenido una botella de cava en la nevera para brindar al llegar a casa. El Congreso de los Diputados es hoy un lugar mucho mejor que ayer, por un hecho tan simple como que se haya ido del Parlamento un sujeto que hace ya años que debería haberse ausentado de él.
El político que puso de moda los rayos UVA, deja su carrera para entrar al servicio de la empresa privada, que es en verdad para quien siempre ha trabajado. Me gustaría saber qué han visto aquellos que le han ofrecido un trabajo de gran responsabilidad a un hombre que se ha caracterizado por el uso de la mentira de justificación masiva y la capacidad de utilizar la marrullería política para servir a intereses muy determinados.
Lo que no parece que vayan a ver mis ojos es a Zaplana sentado en un banquillo como acusado. Lo que hizo como portavoz del Gobierno, durante las horas y los días posteriores a los atentados del 11 M , debería hacerle merecedor de una hermosa condena. Pero si algo caracteriza a nuestra sociedad es su capacidad de otorgar la impunidad a quien no se la merece y una sospechosa incapacidad de construir justicia. Muchos siglos dependiendo de la justicia divina nos han hecho abandonar la terrena.
Publicado el 30 de abril de 2008
ADIÓS SIN EL CORAZÓN
Lo que más tristeza me produce del abandono de la política de Eduardo Zaplana es no haber tenido una botella de cava en la nevera para brindar al llegar a casa. El Congreso de los Diputados es hoy un lugar mucho mejor que ayer, por un hecho tan simple como que se haya ido del Parlamento un sujeto que hace ya años que debería haberse ausentado de él.
El político que puso de moda los rayos UVA, deja su carrera para entrar al servicio de la empresa privada, que es en verdad para quien siempre ha trabajado. Me gustaría saber qué han visto aquellos que le han ofrecido un trabajo de gran responsabilidad a un hombre que se ha caracterizado por el uso de la mentira de justificación masiva y la capacidad de utilizar la marrullería política para servir a intereses muy determinados.
Lo que no parece que vayan a ver mis ojos es a Zaplana sentado en un banquillo como acusado. Lo que hizo como portavoz del Gobierno, durante las horas y los días posteriores a los atentados del 11 M , debería hacerle merecedor de una hermosa condena. Pero si algo caracteriza a nuestra sociedad es su capacidad de otorgar la impunidad a quien no se la merece y una sospechosa incapacidad de construir justicia. Muchos siglos dependiendo de la justicia divina nos han hecho abandonar la terrena.
Publicado el 30 de abril de 2008
ADIÓS SIN EL CORAZÓN
Lo que más tristeza me produce del abandono de la política de Eduardo Zaplana es no haber tenido una botella de cava en la nevera para brindar al llegar a casa. El Congreso de los Diputados es hoy un lugar mucho mejor que ayer, por un hecho tan simple como que se haya ido del Parlamento un sujeto que hace ya años que debería haberse ausentado de él.
El político que puso de moda los rayos UVA, deja su carrera para entrar al servicio de la empresa privada, que es en verdad para quien siempre ha trabajado. Me gustaría saber qué han visto aquellos que le han ofrecido un trabajo de gran responsabilidad a un hombre que se ha caracterizado por el uso de la mentira de justificación masiva y la capacidad de utilizar la marrullería política para servir a intereses muy determinados.
Lo que no parece que vayan a ver mis ojos es a Zaplana sentado en un banquillo como acusado. Lo que hizo como portavoz del Gobierno, durante las horas y los días posteriores a los atentados del 11 M , debería hacerle merecedor de una hermosa condena. Pero si algo caracteriza a nuestra sociedad es su capacidad de otorgar la impunidad a quien no se la merece y una sospechosa incapacidad de construir justicia. Muchos siglos dependiendo de la justicia divina nos han hecho abandonar la terrena.
Publicado el 30 de abril de 2008
ADIÓS SIN EL CORAZÓN
Lo que más tristeza me produce del abandono de la política de Eduardo Zaplana es no haber tenido una botella de cava en la nevera para brindar al llegar a casa. El Congreso de los Diputados es hoy un lugar mucho mejor que ayer, por un hecho tan simple como que se haya ido del Parlamento un sujeto que hace ya años que debería haberse ausentado de él.
El político que puso de moda los rayos UVA, deja su carrera para entrar al servicio de la empresa privada, que es en verdad para quien siempre ha trabajado. Me gustaría saber qué han visto aquellos que le han ofrecido un trabajo de gran responsabilidad a un hombre que se ha caracterizado por el uso de la mentira de justificación masiva y la capacidad de utilizar la marrullería política para servir a intereses muy determinados.
Lo que no parece que vayan a ver mis ojos es a Zaplana sentado en un banquillo como acusado. Lo que hizo como portavoz del Gobierno, durante las horas y los días posteriores a los atentados del 11 M , debería hacerle merecedor de una hermosa condena. Pero si algo caracteriza a nuestra sociedad es su capacidad de otorgar la impunidad a quien no se la merece y una sospechosa incapacidad de construir justicia. Muchos siglos dependiendo de la justicia divina nos han hecho abandonar la terrena.
Publicado el 30 de abril de 2008


